Si estás buscando un plato de carne jugoso, sabroso y fácil de preparar, ¡has llegado al lugar correcto! Esta receta es perfecta para esos momentos en los que deseas algo reconfortante y lleno de sabor, pero sin demasiadas complicaciones en la cocina. La combinación de carne tierna, condimentos y vegetales convierte este plato en una verdadera explosión de sabor. Además, la preparación es bastante sencilla, con pasos claros e ingredientes accesibles. ¡Vamos a preparar esta deliciosa receta de carne!
Comenzamos cortando 1 kilo de carne en cubos. Puedes elegir el corte que prefieras, como la aguja, el lomo o el morcillo, que son ideales para guisar y se vuelven muy tiernos durante la cocción.
En una sartén ya caliente, agrega 1 cucharada de margarina. La margarina le dará un sabor suave a la carne, pero si prefieres, puedes usar mantequilla para un toque más rico. La grasa es esencial para dorar la carne y garantizar que se forme una deliciosa costra dorada.
Con la margarina derretida y la sartén caliente, agrega los cubos de carne. Deja que se cocinen, removiendo de vez en cuando, hasta que todos los lados estén bien dorados. Este proceso ayuda a sellar los jugos de la carne, manteniéndola jugosa por dentro.
Cuando la carne esté completamente dorada y cocida, retírala de la sartén y resérvala. Esto permitirá que la carne repose y los sabores se intensifiquen mientras preparamos el resto de los ingredientes.
En la misma sartén donde doraste la carne, añade las 2 cebollas cortadas en aros. Los jugos y sabores que quedaron de la carne caramelizarán las cebollas, haciéndolas doradas y llenas de sabor.
Después de unos minutos de cocción de las cebollas, vuelve a agregar la carne a la sartén. Mezclar la carne con las cebollas caramelizadas asegurará que todos los sabores se combinen de manera deliciosa.
Ahora es el momento de sazonar. Añade 1 cucharada de sal y 1 cucharada de pimentón. El pimentón puede ser dulce o picante, según tu preferencia, y aportará un toque ahumado y un color vibrante al plato.
Agrega 2 tomates picados. Estos ayudarán a crear una salsa natural, aportando un toque de acidez y humedad al plato. Los tomates intensificarán el sabor de la carne y complementarán los otros ingredientes.
Añade 200 ml de agua a la sartén, lo que ayudará a formar el caldo del guiso. Cubre la sartén y cocina a presión durante unos 5 minutos. Este tiempo es suficiente para ablandar aún más la carne sin deshacerla.
Después de los 5 minutos de cocción a presión, destapa la sartén y agrega 1 zanahoria cortada y 5 papas enteras. La zanahoria le dará un toque ligeramente dulce al plato, mientras que las papas, al cocerse enteras, absorberán todo el sabor del caldo. Tapa nuevamente y cocina a presión por 10 minutos más.
Después de los últimos 10 minutos de cocción a presión, el plato está listo para servirse. La carne estará tierna y jugosa, las verduras bien cocidas y el caldo será rico y sabroso. Sirve caliente, acompañado de arroz blanco o incluso una ensalada sencilla.
Para darle un toque extra de frescura y sabor, espolvorea un puñado de perejil fresco picado sobre el plato antes de servir. El perejil añadirá un toque de brillo y color, complementando los sabores intensos de la carne y las verduras.
Sin duda, esta es una de las mejores recetas de carne que probarás. La combinación de carne tierna, condimentos simples y verduras frescas hace que este plato sea una verdadera delicia, perfecto para almuerzos familiares o cenas especiales. Además de ser fácil de preparar, es un plato que gustará a todos, ya que mezcla sabores ricos y texturas reconfortantes. ¡Una receta que seguramente se convertirá en una de tus favoritas!